Sentía rabia, impotencia, dolor... pensaba en todo el odio que tenia guardado para si mismo. Eres un estúpido, tu y tus necias palabras... acaso crees que alejandote vas a lograr algo?. La angustia, la pena, todo jugaba en contra nuestra.
Había pedaleado como nunca antes, el trayecto normal de cuarenta y cinco minutos esta vez lo habia hecho en diez. Si, diez.
¿Juraría acaso que la culpa la tenían los engranajes?, necio mortal que no habia pensado lo que decía. buscaba respuestas pero no había nada, ni la forma ni el fondo estaban presentes. Estábamos solos desgarrando la presión atmosférica. Nuestro corazon saltaba y pedia un a gritos parar, pero daba igual, si moriamos en ese instante se acabaria de una vez por todas el calvario que estabamos viviendo, seria la manera mas simple, facil y corta. Egosita.
Llegamos a destino y no supimos que hacer, fin del camino, no había mas rutas que seguir.. o eso fue lo que convenimos hacer pues de haber seguido, abríamos llegado al cielo. Nuestras piernas seguían clamando por algo, ¿alguna manera de eliminar el odio? TE ODIO estúpido... conseguiste lo que querías.
Entonces, que mejor que soñar, cerré los ojos y sentí como si fuese en caída libre, el aire cruzaba mi pecho, las piedras y el polvo, un pestañazo hubiera servido para terminar en el fondo de la finisterra. Porqué no pestañee me pregunto ahora. Como si el diablo nos siguiese quisimos terminar todo, que mejor que no sentir a nadie mas que la musica en nuestros oidos, aquella sinfonía perfecta que la naturaleza nos otorgó y que ni el mejor compositor podria haber igualado, esa nota, precisamente la que nos hizo despertar de todo letargo.
Aquella letanía de pensamientos había terminado, vuestro paisaje nuevamente volvia a evocar pureza en el ser mas imperfecto que jamas halla existido. Respiramos.
Así como si el mundo se fuera a acabar y ya no quedase mas aire que inhalar, corrimos. Volamos hacia donde nuestras ideas se hacen realidad, volvimos a recordar, volvimos a caer.
Y es que cuando estamos sin ti nada existe, concebir una idealizacion menos racional de aquella que teniamos como idea no seria nada mas que ocultar las verdades del mundo.
Nos volvimos a equivocar, y como imperfectos que somos, pedimos perdón.
